Bienvenida

Estimados padres de familia:

Les damos la más cordial bienvenida y agradecemos su interés por nuestro Colegio “San José”, institución emblemática del distrito de Chaclacayo. Nos sentimos complacidos de darles a conocer nuestra propuesta educativa y ayudarlos en la tarea de evaluar y elegir un colegio para sus hijos e hijas.

Somos una comunidad educativa católica dirigida por la congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción que tiene una amplia experiencia en el campo educativo en Perú desde 1889, con 24 colegios en el territorio nacional e internacional.

Contamos con una propuesta pedagógica propia plasmada en el Diseño Sistémico de Luz y Verdad (Plan LyV), la cual se basa en los principios del Evangelio, del carisma de la Orden Dominica y las enseñanzas de nuestra fundadora madre fundadora Eduviges Portalet, que nos permite ofrecer a los estudiantes sanjosefinos una formación integral, valorando el sentido ético que debe acompañar la adquisición de capacidades y conocimientos. Dicho plan articula también las columnas básicas de la educación peruana.

Consideramos importante e insustituible la participación de los padres en la educación de sus hijos. Por ello, el padre de familia sanjosefino, debe sentir nuestra institución como su propia familia y participar de manera activa en la vida institucional, asumiendo el proyecto educativo del Colegio y educando a sus hijos, sobre todo con el testimonio y vivencia de los valores y espíritu de nuestra institución.

Nos esforzamos por impartir una educación que valora a cada persona en su originalidad, motivando su pleno crecimiento y desarrollo a partir de lo que cada uno es; considerando sus valores y cualidades, el respeto por el otro y el sentido de solidaridad, pues todos somos hijos de un mismo Dios que Jesucristo nos ha dicho es nuestro Padre y quiere que vivamos como hermanos construyendo un mundo con justicia y paz para todos. En estos tiempos difíciles de pandemia la exigencia es aún mayor y la necesidad de mirar con otros ojos la realidad, un imperativo ético.